Una tarde cualquiera, cualquier persona….
Una tarde cualquiera como la de este sábado, y una persona cualquiera como yo, regresando del trabajo en mi coche y sumergido en mi universo de tareas y problemas particulares, como la compra que debía de hacer cuando llegara a casa, los problemas en el trabajo…
Llegue a un semáforo en rojo y girando la cabeza vi a un hombre postrado en el suelo, con las piernas desnudas y apenas cubierto por algo de ropa, a su lado había una silla de ruedas, y un cuenco con algunas monedas que la dieron los pocos transeúntes que pasaban por la calle.
Yo de repente Salí del universo de mi ombligo, y oriente mis pensamientos en como podía ayudar a esa persona, y no de una forma impersonal e insuficiente como darle una pocas monedas.
Llegue a una conclusión, debía de comprar arena para mis gatas e ir a un supermercado cercano a mi casa y al sitio donde estaba este hombre, ¿y por que no hacer una pequeña compra para esta persona de manera que pueda estar alimentado un par de días?
Cuando salía del coche de repente una bofetada del frío invernal que esta llegando me dio en la cara y otra necesidad de este hombre aparece en mi mente, estaba medio desnudo y me di cuenta de que yo vestido para mi trabajo estafa fatigado de calor, de manera que de forma casi impulsiva me quite un forro polar que tenia puesto y lo metí en una bolsa, de estos forros que me proporciona la empresa podré tener seis o siete.
Una vez en el supermercado pensé como podría satisfacer las necesidades alimenticias del hombre con un presupuesto ajustado ya que mi situación económica no es muy boyante, decidí entonces confeccionar una lista, que es la siguiente:
- pan
- salchichón
- patee
- 2 Kg . de manzanas
- leche
- galletas
Todo esto me costo alrededor de 6 euros
Una vez pagada la compra me dirigí a encontrarme con el hombre.
Llegando a su lado me vio y comenzó a agitar el cuenco para que le diera alguna monedilla y cuando ve que en vez de darle algo suelto me agacho a su lado, la expresión de su cara cambio tomando un cariz de extrañeza.
Esta expresión aumento cuando de repente comienzo a sacar todas las cosas de las bolsas explicándole que eran para él, cuando intente comenzar entablar una conversación me di cuanta de que el no podía por que estaba incapacitado para hacerlo entonces seguí mostrándole las cosas que compre y cuando saque el forro polar se le iluminaron los ojos y dándome gracias hasta la saciedad.
Ante la imposibilidad de poder hablar con el comencé a guardarle todas las cosas y le coloque el forro sobre los hombros, y dándonos y caluroso apretón de manos me dirigí a casa.
Durante el camino pensé en todo lo que paso, y en mas formas de ayudar a personas como este hombre del cual no pude saber su nombre, y creo que estaría bien que todas las personas saliéramos del afán de aumentar constantemente nuestro excedente de bienes inútiles, ya que ¿Quién usa toda la ropa de su armario? Todos tenemos ropa que hace eones que no nos ponemos.
La pobreza y la miseria esta en todas partes y creo que todo el mundo tiene seis euros , o una camisa , o cinco minutos de tu tiempo para hablar con una persona que lo necesita delante de un café caliente que cuesta alrededor de un euro en un bar.
Estoy hablando de emplear una minima parte económica y u horaria en gente que lo necesita, de manera que si todos participar de una forma activa tu barrio, tu ciudad, EL MUNDO seria seguramente un lugar bien distinto al que conocemos, ya que estas personas son como tu y como yo con nuestras mismas necesidades y anhelos.
Gracias por leer mis pensamientos y ánimo para cambiar el mundo
Estimado Jose Luis:
ResponderEliminarEstoy de acuerdo totalmente con las reflexiones de tu blog,no hace falta salir del pais para ayudar a alguien, y si todos lo hicieramos el mundo seria bastante mejor.
Pero ten en cuenta que muchas de estas personas que piden en la calle son títeres de mafias que les utilizan para enriquecerse.
La proxima vez que pases mira si lleva puesto el forro que le diste...
No todo es lo que parece.
Es posible que esta persona no se ponga el forro y no se alimente, pero yo ante la duda prefiero compartir diez panes aunque solo se coman dos en lugar de empacharme y comerme yo los diez.
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